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Etnobotánica: El ungüento mala pata

Etnobotánica, Día de la Vella en Agost

Etnobotánica, Día de la Vella en Agost

La Etnobotánica es una ciencia amable, que nos ayuda a conectarnos generacionalmente.

Con esta ciencia de conexión podemos traer al presente la forma en la que nuestros padres y abuelos vivían, su conexión con el entorno que los rodeaba.

La etnobotánica es un manantial de historias de vida que los educadores ambientales podemos recrear, no con nostalgia, sino para emplear su mensaje de «conexión con la naturaleza, las plantas, lo rural, los medios de vida». Si somos capaces de recuperar vivencias, saberes y darles utilidad estaremos resembrando en los niños, los adolescentes y desde luego los adultos que no han tenido conexión con el campo semillas de cambio.

Sí, los educadores ambientales buscamos recuperar el contacto con la naturaleza, contagiar entusiasmo por lo vivo, hacernos partícipes de la vida y responsables a la vez de nuestros actos.

Así comenzamos en nuestro taller de Etnobotánica con la historia del Ungüento mala pata.

Amapolo, nuestro burro se había herido una pata, «vaya lata, vaya lata» y con nuestro maravilloso ungüento lo podemos curar, porque nuestro ungüento sana muchos males:

Una torcedura, un dolor de espalada, un esquince, una lumbalgia, tortícolis, escaldaduras de la piel, una hemorroide, un grano purulento, un eccema, la psoriasis, una inflamación, un herpes, una herida mal curada…….¡cuánta sabiduría encierra nuestro «Ungüento mala pata»!

Os recuerdo a todos la receta, muy antigua y muy eficaz aún hoy en día en pleno siglo XXI, nunca perderá vigencia¡, porque los conocimientos ancestrales sobre los usos de las plantas no están sujetos a modas sino a experiencias de vida.

Ingredientes del Ungüento mala pata:

100 ml de aceite de oliva, que si es un oleato de hipérico o de romero o rabo de gato mejor.

6 gr de cera de abejas pura

Elaboración:

Ponemos a calentar la cera con el aceite siguiendo la técnica del Baño María, para evitar que las grasas se quemen y una vez fundida la cera, llenamos la cazuela con todas las plantas que tengamos preparadas. Hay que saturar el aceite de plantas.

En nuestro taller empleamos: romero, rabo de gato, mejorana, salvia y espliego. Todas plantas muy calmantes, antiinflamatorias y antisépticas.

Tras calentarse al Baño María y a fuego lento todo durante al menos media hora. Apagamos el fuego, tapamos la olla y lo dejamos toda la noche. Al día siguiente lo volvemos a calentar todo al menos durante 20′. Transcurrido ese tiempo lo filtramos, movemos el ungüento hasta que enfríe, lo envasamos y etiquetamos correctamente. No hace falta ponerlo en el frigorífico. A temperatura ambiente nos va a durar un mínimo de dos años en perfecto estado.

 

Etnobotánica: Ungüento mala pata

Etnobotánica: Ungüento mala pata

Os invito a investigar sobre el fantástico mundo de las recetas tradicionales de cosmética natural y cuidados de la piel.

¿Conocéis alguna otra fórmula tradicional? ¿Quién os la ha contado?

Si recogéis información sobre cómo las personas de pueblos y zonas rurales cuidaban su piel contárnosla a todos, el aprendizaje será fabuloso.

Si no conocéis ninguna fórmula tradicional hecha con plantas para el cuidado de la piel, ¿a quién le vais a preguntar?.

Ah, se me pasó preguntaros, ¿quién es al señora María la que inventó la técnica del baño María?

¡A investigar! Recordar la curiosidad infinita de los niños.

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